Imagínate que estas en casa cómodamente después de una
jornada ajetreada y te dispones a ver una buena película que llevabas esperando
un tiempo para verla. Cuando empieza, imagínate que los vecinos a su vez se
disponen a celebrar el cumpleaños del niño, y aunque no son muchos parece que
hay cien.
La música a tope, las canciones no están mal, cierras las
ventanas y mas o menos se puede escuchar la película. La cosa se va calentando
y suena la canción de moda, yo que se, Despacito, y el cuñado que ya esta un
poco "entonao" arranca a cantar; los demás no se quieren quedar atrás
y cantan también.
Si por lo menos cantaran bien seria mas llevadero pero no,
todos quieren dar muestra del bozarrón que tienen y cantan mas alto para que su
voz destaque sobre las demás. A todo esto viendo la película y haciendo un
ejercicio mental intentas abstraerte de la fiesta particular que se ha montado
al lado.
Lo ultimo ya es cuando ponen el Karaoke, Ahí ya no se oye ni
la música, solo los berridos del especialista en el micrófono. Da igual los
pitidos por el acople, que no siga el ritmo y el tono, bueno es lo que hay; no
estamos en Operación Triunfo, aquí venimos a animar la fiesta.
Da igual que moleste al vecino, que el barrio entero no
pueda descansar o ver la tele o lo que sea que este haciendo.
¿Pero no hay nadie que les diga que molestan?
Eso, eso mas o menos es lo que tenemos que sufrir el día de
partido en el Gran Canaria con la Peña del Megáfono. No se dan cuenta que
molestan, no se dan cuenta que nadie les sigue. Esta prohibido entrar el tapón
de la botella de agua y no esta prohibido que metan un megáfono que lo único
que hace es molestar. A veces he pensado que desconcentran al equipo,
imagínense a Raúl Fernández en esa portería de la grada curva oyendo el chimpún
ese sin parar, en el campo también se oye, es que no hay nadie en el club que
los pare.
Imagínense ahora que a todos nos da por llevar un megáfono
al estadio y nos ponemos a cantar cada uno a su bola.
Hace poco había en change.org una petición de firmas para que los echaran
del Estadio, yo creo que no esta para eso, ademas creo que la solución es mas
sencilla, que no le dejen entrar los megáfono ni los tambores. Estoy seguro que
por ahí empezaría la recuperación del equipo porque es que tiene que influir,
estoy seguro que tiene que influir.
Ademas para colmo de males la citada Peña del Megáfono lleva
el nombre de un mito de la Unión Deportiva, santo y seña del fútbol canario, un
ejemplo de sosiego; en fin todo un Maestro. No podían haber elegido otro
nombre.
A todo esto solo queda esperar que repitan la película y que
no haya celebración en casa de los vecinos.
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